La fórmula 1 acaba de vivir su fin de semana más emocionante del año, en el circuito Gilles Villeneuve de Montreal (Canadá), pista que no se visitó el año pasado y a la que todos añoraban volver. Una carrera plagada de emociones que refleja la lucha intensa por el título mundial 2010.
El fin de semana empezaba el viernes con el mejor tiempo para Jenson Button, seguido de su compañero Hamilton, pero Sebastian Vettel imponía la mejor marca en la segunda tanda. El sábado Lewis Hamilton empezaba a mostrar que tenía con qué llevarse un gran resultado de la isla de Notre Dame y marcaba el mejor tiempo en la tercera sesión de prácticas, seguido muy de cerca por el español Alonso mostrando una leve recuperación de Ferrari para este fin de semana.
En clasificación la incógnita era si alguien iba a poder arrebatarle por primera vez una “pole” a los Red Bull que seguían estando muy rápidos. Lewis Hamilton iba a poner su McLaren mercedes en el primer cajón de largada tras hacer un tiempazo en la Q3 relegando a Mark Webber a la segunda posición seguidos de Fernando Alonso, Sebastian Vettel y Jenson Button.
El día domingo el equipo Red Bull anunciaba que la caja de cambios del australiano Webber tendría que ser reemplazada porque habían encontrado un fallo, esto le iba a significar perder cinco posiciones en la parrilla.
En la arrancada la Ferrari de Felipe Massa tenía un encontronazo con el italiano de Force India Vitantonio Liuzzi, viéndose obligado a entrar a pits para cambiar la naríz de su F10. Adelante las cosas no iban a cambiar mucho, Hamilton lideraba la carrera seguido de Alonso, Vettel, Button y Webber que había logrado superar unos cuantos vehículos.
El gran problema del fin de semana fue la degradación de los neumáticos blandos, que no duraban más de seis o siete vueltas con el tanque lleno, así que los únicos que largaron la carrera con gomas duras fueron los Red Bull y al principio parecía funcionar bastante bien la estrategia, pues todos se fueron a pits en la vuelta seis mientras que ellos aguantaron otras ocho más en pista.
Al salir de la primera detención en pits, Alonso le ganaba la posición al McLaren número dos y era virtualmente el líder; los Red Bull habían perdido tiempo y salían a unos cinco segundos de los ingleses de McLaren. Lewis Hamilton tenía el auto más rápido de la pista e iba a atacar a su clásico rival por la punta de la carrera logrando adelantarlo en la larga recta antes de la última chicana tomando la punta del gran premio luego de que Alonso perdiera tiempo al intentar superar a Sebastian Buemi que no se había detenido y ostentaba la punta de la carrera.
Todo parecía indicar que esta sería la primera carrera sobre seco que iba a tener dos entradas masivas a los pits, y así sería. El australiano de Red Bull iba a mantenerse en pista muchas vueltas más para evitar tener que rodar mucho tiempo con las gomas blandas, y esto le iba a hacer perder mucho tiempo pues sus neumáticos duros se desgastaron y la punta de la carrera le llegó a sus espaldas. Una vez todos los pilotos cumplieron sus detenciones en pits, Hamilton lideraba la carrera seguido de Alonso y Button que iba a presionar al español para arrebatarle el segundo escalón del podio. El piloto de Ferrari tenía nuevamente un retraso en pista al intentar superar un rezagado, esto le iba a costar el segundo puesto a manos del inglés del campeón del mundo.
En las últimas vueltas de la carrera los dos McLaren se escaparon del resto logrando su segundo doblete consecutivo, mientras que Alonso consigue regresar al podio y los Red Bull terminaron con problemas en la refrigeración de los motores que por poco no aguantan las 70 vueltas de carrera.
El campeonato del mundo está apasionante, hemos tenido cinco líderes en lo que va del año, hay cinco pilotos en menos de 20 puntos cuando todavía quedan 11 carreras por disputarse: este promete ser el campeonato más emocionante de los últimos años. La Fórmula uno ha recuperado su emoción legendaria.






